Llamamos a este día “Purim”, porque proviene de la palabra “Pur”: “por todo lo que había sido escrito en esta carta y por todo lo que vieron y todo lo que les había ocurrido a ellos”.  Así concluye la Meguilá de Esther, el relato histórico de lo que ocurrió, resaltando entre lo que vieron y lo ocurrido, ya que no todo lo pasó, se vio.

Purim es la celebración por excelencia, como dijeron nuestros Sabios que el día de Yom Kipur (Día de la Expiación) recibió ese nombre, por que puede ser comparado con Purim, “Ki-Purim”.  En Kipur aceptamos la Hasgajá (autoridad) Divina con recogimiento por temor al dictamen, en cambio en Purim aceptamos la Hasgajá (autoridad) Divina con alegría, puesto que Lo encontramos en los momentos más inesperados y ocultos.


La alegría es la expresión del esclarecimiento, “No hay alegría como la del esclarecimiento de la duda”, la tristeza sólo se encuentra dentro de la duda, del “por qué”.  ¡Mordejai tenía todos los conceptos claros!.  Hizo un llamado a sus hermanos a no participar en las fiestas de Ajashverosh, pues el que participa con el malvado es cómplice de él.  Prohibió  la reverencia delante de Hamán, pues el que se reverencia aunque lo haga forzado, termina reconociendo.  Mordejai tenía los conceptos claros, por lo que no daba lugar a la duda ni a la tristeza.

Tan claro tenía Mordejai los conceptos que ni el vino podría perturbarlo, y dijeron nuestros Sabios: “Entra el vino, sale el secreto”; secretos existen solamente para los que tienen algo que ocultar, pero el transparente, el que en su interior es exactamente como su exterior, el vino solamente lo eleva corroborando lo que aparentaba.  

“Hayab Inish lebeshume bepuria ad de lo Yada”, la persona está obligada a beber en Purim hasta que no sepa…  Inish es la traducción de Ish y en la Torá es solamente una persona como Moshé: Ve ha Ish Moshé…

¡Purim no es día para los payasos, Purim es día para los rectos!

Perashat Zajor

En el Shabat anterior a Purim, luego de la lectura habitual de la Torá, se leen los versículos del libro de Devarim (25:17-19), en los cuales se ordena el precepto bíblico de recordar el odio de Amalek hacia nuestro pueblo:

“Recuerda lo que te hizo Amalek en el camino, a la salida de Egipto; cómo te acometió sin temor de Di-s, matando a los rezagados cuando ibas cansado y debilitado. Pero cuando el Eterno, tu Di-s, te haga descansar de todos tus enemigos en el país que te dió por heredad, borrarás la memoria de Amalek por debajo del cielo. No lo olvides”.

Taanit (ayuno) de Esther

Tal como nos relata Meguilat Esther, en el mismo día en que el pueblo de Israel debió ser aniquilado por sus enemigos, el 13 de Adar, los judíos lograron su salvación venciendo al adversario. Por esta razón se declaró este día de ayuno, en recuerdo de la petición que hizo la reina Esther al pueblo para que ayunase y suplicase a Di-s por la anulación de la malvada sentencia de Hamán.

En el caso de que el 13 de Adar coincida con el Shabat, el ayuno se adelanta al día jueves. Este ayuno no es obligatorio para las mujeres embarazadas, ni para las madres que amamantan, y tampoco lo es para los enfermos, aún si su enfermedad no reviste gravedad.

A pesar de la victoria, ayunamos para que cada año, a través de las generaciones, recordemos que nuestros enemigos continúan al acecho. Si bien vencimos en aquella ocasión, no tenemos asegurada la victoria en combates venideros. Es por este motivo que la alegría de Purim no puede ser completa, y debe estar precedida por un día de ayuno, de reflexión y aflicción. Únicamente por medio de nuestras buenas acciones y de nuestro arrepentimiento sincero conseguiremos vencer siempre a los que intentan exterminarnos.

“Y aconteció en los días del Rey Ajashverosh …” (Meguilat Esther 1:1)

Hace más de dos milenios, en el año 3392 desde la creación del mundo (368 antes de la Era Común), ascendió al trono de Persia el rey Ajashverosh (Asuero). Este no era el heredero legítimo de la corona pero supo conquistar, no obstante, la admiración del pueblo merced a sus riquezas y a su poderío.

El pueblo de Persia, impresionado ya con sus riquezas, quedó aún más admirado al conocerse su matrimonio con Vashtí.

“En el año tercero de su reinado hizo un banquete …”
“Y la reina Vashtí se rehusó a venir …” (Meguilat Esther 1:3-12)

Debido a su condición de usurpador en el trono, el rey Ajashverosh buscaba constantemente nuevos medios de afianzar su reinado. Uno de los importantes pasos que dió en este sentido fue el de transferir la capital de Babilonia a Shushán.

Aún más importante todavía, fue el banquete real que ofreció al pueblo. Con este banquete comienza la Historia de Purim, ya que el rey, embriagado, comenzó a jactarse de sus riquezas y de la belleza de su esposa. Incitado por la muchedumbre, el rey envió una orden a Vashtí (la reina) a fin de que se presentara en la fiesta. Sin embargo, la reina se negó a ir, argumentado: “¿acaso debe convocarme como una esclava común?”, y en forma audaz rehusó cumplir con la orden del rey. Ajashverosh se enfureció y, aconsejado por uno de sus sirvientes (Hamán) mandó ejecutar a Vashtí.

“Había un judío en Shushán …” (Meguilat Esther 2:5)

Tras la muerte de Vashtí, se comenzó la búsqueda de una nueva reina. En Shushán residía un judío muy piadoso y sabio llamado Mordejai, quien tenía una encantadora y bondadosa sobrina llamada Esther (Hadasa), que había perdido a sus padres y fue adoptada por su tío.

El concurso para reemplazar a Vashtí se prolongó durante varios años. A todas las concursantes les concedieron todos los tratamientos que solicitaron. Tan sólo Esther no exigió nada, y aunque no era la más bella de todas, el rey la prefirió por la gracia que encontró en ella. Cuando Esther supo que era la elegida, de acuerdo al consejo de Mordejai, no reveló su condición de judía, ya que le dijo que mantuviese el secreto hasta que llegara el día en que hubiera necesidad de ponerlo en evidencia.

“En aquellos días… dos chamberlanes del rey… intentaron poner mano sobre el rey …” 

Meguilat Esther 2:21)

Después de que Esther fue elegida como reina de Persia, preguntó al rey por qué no había escogido para sí un consejero judío. El rey replicó que no conocía a ninguna persona digna de recibir ese cargo. Sin embargo, Esther insistió: “He aquí que tienes a Mordejai, sabio, piadoso y leal”. Fue así que Mordejai se convirtió en consejero de Ajashverosh.

Cierto día, Mordejai escuchó una conversación entre dos servidores del rey, quienes planeaban envenenarlo. De inmediato, Mordejai comunicó esta noticia a Esther, quien a su vez advirtió al rey sobre el complot de sus siervos. Descubierta la conspiración, los infieles servidores fueron condenados a muerte, y Ajashverosh ordenó dejar constancia en el libro de sus crónicas reales que Mordejai había salvado la vida del rey.

“Después de estos sucesos, el rey Ajashverosh engrandeció a Hamán …” (Meguilat Esther 3:1)

El rey Ajashverosh nombró a Hamán como Primer Ministro, e impuso una orden que estipulaba que todos los miembros del palacio debían inclinarse ante él. Todos lo miembros en el palacio se inclinaban ante Hamán, pero Mordejai se negaba.

“Entonces dijo Hamán al rey Ajashverosh: Hay un pueblo …” (Meguilat Esther 3:8)

La negativa de Mordejai despertó el odio de Hamán, no solamente hacia él sino también hacia todos los judíos. Por eso elaboró un plan para exterminar a los judíos residentes en el reino, con el argumento de que éstos se mantenían apartados de toda la sociedad, vivían, comían y bebían apartados, y no se casaban con las hijas de los nativos. Fue así que el rey autorizó que Hamán ejecute su malvado plan y, sin demora, llamó a los escribas reales y les ordenó preparar el decreto para enviarlo a todas las provincias del reino.

“Y Mordejai supo todo lo que había sido hecho …” (Meguilat Esther 4:1)

Mordejai tuvo un extraño sueño. El profeta Eliahu se le apareció en sueños y le reveló el proyecto del malvado Hamán.

Cuando despertó, rasgó sus vestidos en señal de duelo e informó la mala noticia a los judíos de la ciudad, quienes ya sabían que estaban condenados a morir el decimotercer día del mes de Adar.

Mordejai hizo llegar la noticia a la reina Esther, afirmándole que ahora había llegado el momento de revelar al rey su nacionalidad y suplicarle la salvación de sus leales súbditos judíos.

“Y Esther dijo… vé y junta a todos los judíos… y ayunad por mí …” (Meguilat Esther 4:15-16)

Así imploró Esther que todos los judíos, jóvenes y ancianos por igual, ayunen y oren por tres días. El destino del pueblo de Israel estaba en la balanza… Mordejai dispuso prontamente el ayuno y todos los judíos del reino lo acataron.

“Y aconteció que, al tercer día, Esther vistió su vestimenta real…” (Meguilat Esther 5:1)

Durante los tres días de su ayuno Esther oró a Di-s para que se le otorgara el éxito en su intento de salvar a su pueblo. Al tercer día, se dirigió a la cámara real. El rey divisó a Esther en la entrada; su semblante reflejaba palidez, pero algo en su rostro le hacía parecerse a un ángel. El rey le preguntó qué le perturbaba y, considerando inoportuno el momento de informarle sobre su pedido, la reina lo invitó a un banquete junto con su Primer Ministro, Hamán.

Cuando el rey y Hamán hicieron su aparición en el banquete y el soberano le preguntó nuevamente cuál era su deseo, Esther aún consideró que el momento no era oportuno para su petición, invitándolos a un segundo banquete que se realizaría en la noche siguiente, prometiendo revelar su deseo en esa ocasión.

“Aquella noche el rey no pudo conciliar su sueño …” (Meguilat Esther 6:1)

Nadie durmió esa noche. Mordejai y el resto de los judíos elevaban sus plegarias al Todopoderoso; Esther estaba atareada en la preparación del banquete. Tampoco Hamán dormía, dedicado a erigir la horca para Mordejai.

Sólo el rey dormía apaciblemente, pero despertó súbitamente y ya no pudo conciliar el sueño. Una grave sospecha nació en su corazón: “¿Por qué invitó Esther a Hamán al banquete?”. Pidió entonces, que se le trajera el libro de las crónicas reales y que le leyeran los últimos acontecimientos que habían ocurrido en el palacio.

Al abrir el libro, apareció lo sucedido cuando quisieron envenenar al rey, relato en el cual se destacaba la acción de Mordejai. En ese instante, entró Hamán y el rey le preguntó que habría de hacerse con el hombre al cual el soberano deseaba honrar, a lo que respondió el perverso ministro que se debería ataviar a esa persona con las vestiduras reales, hacerlo lucir la corona del rey y permitirle cabalgar por las calles de la ciudad montado en el caballo real. A ésto, Ajashverosh respondió: “Apresúrate, y has todo según lo mencionado, con Mordejai”.

“Y Hamán fue corriendo a su casa apesadumbrado y desgraciado…” (Meguilat Esther 6:12)

Hamán emprendió la búsqueda de Mordejai para cumplir con el deseo del rey, paseándolo luego por las calles de la ciudad con las vestiduras reales sobre el caballo del rey.

Al ver los judíos lo que ocurría con Mordejai, se alegraron y comenzaron a ver la realización del milagro que tanto esperaban. Al regresar al palacio, Hamán se apresuró para concurrir al banquete de Esther.

“Y así colgaron a Hamán en la horca que había hecho aparejar para Mordejai…” 

(Meguilat Esther 7:10)

Ajashverosh concurrió al banquete de la reina y le preguntó nuevamente cuál era su pedido. Esther respondió que ella y su pueblo estaban en peligro por causa de Hamán. Al enterarse del terrible designio, el monarca mandó colgar al traidor Hamán en la misma horca que había sido preparada para Mordejai.

“Establecieron y aceptaron los judíos sobre sí y sobre su simiente… celebrar estos días… cada año” (Meguilat Esther 9:27)

El rey Ajashverosh nombró como Primer Ministro a Mordejai en lugar de Hamán. Debido a que los decretos no podían ser anulados, se emitió un nuevo documento paralelo al anterior, que otorgaba a los judíos el derecho de defenderse de sus enemigos en caso de ataque.

Cuando llegó el 13 de Adar, día en que los judíos debían ser ejecutados por Hamán, éstos se reunieron en las plazas públicas de todos los pueblos en que residían, capturando y ejecutando -por edicto real- a todos sus perversos enemigos.

Y aunque el 14 de Adar los judíos de Shushán seguían ajusticiando a los enemigos, los demás judíos -que vivían fuera de la mencionada ciudad- festejaban con alegría la milagrosa victoria.

Desde entonces, el decimocuarto día del mes de Adar fue consagrado como la festividad de Purim, para conmemorar el gran milagro de la salvación de nuestro pueblo.

Los judíos que vivían en las ciudades amuralladas como Shushán consagraron el decimoquinto día de Adar como día festivo, y es lo que hoy llamamos Shushán Purim. Así como se comprometieron a observar el Taanit Esther (Ayuno de Esther) el día 13 de Adar, o sea en la víspera de Purim, para conmemorar los ayunos y oraciones de los judíos de aquel momento histórico y emular su arrepentimiento hacia el Todopoderoso.

¿Por qué comemos pasteles de Hamantaschen en Purim?

Purim es una fiesta judía para celebrar que el pueblo judío se salvó de Amán.

La tradición de comer hamantaschen en Purim parece haber comenzado en Europa.

El nombre se deriva de dos palabras alemanas: mohn (semilla de amapola) y taschen (bolsillos). Mohntaschen, o “bolsillos de semillas de amapola”, eran una pastelería alemana popular que data de la época medieval.

Alrededor de finales de 1500, los judíos alemanes los llamaron Hamantaschen, o “Bolsillos de Amán”. El juego de palabras probablemente hace referencia al rumor de que los malvados bolsillos de Amán estaban llenos de sobornos.

Además, mohn suena como Hamán. Al igual que con varias tradiciones alimentarias de Rosh Hashaná, ciertos alimentos adquirieron un significado simbólico, porque sus nombres sonaban como palabras para las cualidades que la gente esperaba que caracterizarían el próximo año.

¿Qué hay del sombrero de Haman?

Otra explicación popular para la forma del hamantaschen es que representa el sombrero de tres esquinas de Hamán. Estos a menudo se imaginan como los “sombreros de tres patas” populares en la América colonial, o como el distintivo topper de Napoleón. Pero estos estilos no estaban de moda en la época de Amán, y es poco probable que alguna vez usara sombreros como estos. Es mucho más probable que a lo largo de los siglos, cuando los sombreros se pusieron de moda que se parecían a Hamantaschen, nació una asociación entre el supuesto sombrero de Haman y los pasteles.

¿Las orejas de Haman?

Otra explicación de la tradición alimenticia de Purim hamantaschen está relacionada con un Midrash (comentario judío sobre las Escrituras hebreas) que describe a Amán inclinado y avergonzado, con ” oznayim mekutafot ” (la frase ha sido mal traducida a significa cortar – o cortar – las orejas, aunque las orejas torcidas serían más precisas).

En Israel, hamantashen se llaman o znei haman , que significa orejas de Amán.

Pero originalmente, oznei haman se refería a un tipo diferente de pastelería: masa frita empapada en miel o jarabe de azúcar que era popular en todo el mundo sefardí.

No es todo sobre ti, Haman

Otra explicación de la popularidad de la pastelería de tres esquinas en Purim se cita en The Jewish Book of Why de Alfred J. Kolatch.

Kolatch escribe que la reina Ester obtuvo la fuerza de sus antepasados, y las tres esquinas de la galleta hamantaschen representan a los tres patriarcas (Abraham, Isaac y Jacob). Otros señalan que el popular relleno de semillas de amapola fue un guiño a la dieta vegetariana de Ester en el palacio de Ajashverosh; se dice que vivió de semillas, nueces y legumbres, para mantener el kasher bajo el radar. E independientemente de lo que haya dentro, el relleno está parcialmente cubierto por la masa, del mismo modo que el papel de Di-s se veló en la historia de Purim.

Históricamente, comer los bolsillos de Amán (o las orejas o el sombrero …) era una forma de destruir simbólicamente su memoria. Hoy en día, por lo general se los ve como un elemento emblemático de mishloaj manot y el combustible azucarado para las escandalosas fiestas de Purim.

Umatanot Laebionim (Y regalos a los pobres)
(extraído de Maase Abot (c)Edit. Benei Sholem)

Esto ocurrió en Berdichev, el día de Ayuno de Ester, antes de la lectura de la Meguilá. Ya el sol se ocultaba.

Toda la comunidad estaba en la sinagoga, mirando al Santo Rabí Leví Itzjak, quien estaba ubicado en su lugar y su alma se elevaba hacia los altos mundos pensando en temas sagrados.

De pronto, su ayudante se acercó con mucho respeto y le avisó que afuera había mujer que quería hacerle una consulta acerca de una gallina.

El Rabí, como si despertara de un largo sueño, se levantó inmediatamente y fue al encuentro de la mujer. 

Cuando miró bien la gallina le dijo que era Taref (no kasher). Luego le preguntó cuál era su situación económica y la señora le contestó que eran muy pobres y su marido se encontraba enfermo.

Viendo esto, el Rabí le dijo: Ve tranquila, el Todopoderoso te enviará salvación, tendrás otra gallina y otros bocadillos para tu marido y tus hijos; ahora vé a escuchar la Meguilá.

La mujer así lo hizo, y le Rabí se dirigió a su casa, y aprovechando que nadie se hallaba allí, sacó las comidas que la Rabanit había preparado para Purim, las envolvió en un mantel y se fue en busca de la casa de la pobre mujer.

Cuando entró a dejar todo en la mesa, oyó la voz del marido preguntando quién era, a lo que el Rabí contestó: Soy un simple judío que quiere cumplir con el precepto de “Mishloaj Manot” (envío de porciones de comida), y traje ricas comidas; cómanlas con gusto y bendigan al Creador.

Y mientras tanto en la Sinagoga la gente se preguntaba dónde estaría el Rabí pues ya era hora de comenzar a leer la Meguilá y aún no había llegado.

De pronto se abrió la puerta, entró Rabí Itzjak, y sin pronunciar palabra, comenzó con la lectura.

Los ancianos de esa misma generación contaron a sus hijos y nietos que la lectura de la Meguilá se hizo con una emoción fuera de lo común, y en el momento en que el Rabí llegó al versículo “Umatanot Laevionim”, se encendió su santa cara y en ese momento toda la congregación se alegró enormemente.

Pero una gran sorpresa se llevó la Rabanit cuando llegó a su casa esa noche, porque se encontró con que nada tenía que servir. En un principio se asustó pensando que se trataba de un ladrón, pero cuando vio a Rabí Leví Itzjak pasearse alegremente cantando, entendió perfectamente quién había participado en ese “robo”. El Rabí estaba alegre y una gran felicidad había en toda la ciudad de Berdichev.

 

“Aman chiquironia”.

Vemos en esta interesante cantica sefaradí un hermoso resumen de todo el relato de Purim, sus leyes y costumbres, en el idioma ladino, para que todos entendieran los mensajes y contenidos de la fiesta. Vemos en esta creación que nuestras fuentes no deben ser solamente para los entendidos y estudiosos, sino que todos somos criaturas de D´os  y el conocimiento debe estar abierto para todos.

 

1) Este día es de alegriya

Para toda la juderiya

Porque mucha maravilla

Mos hizo el Dio en Purim.

Hamán fue atado

También enforcado (ahorcado)

2) Después de seer vendidos

Todos los judíos Queridos

Supito (rapidamente) fuimos regmidos (salvados)

En este día de Purim.

Hamán fue atado

También enforcado (ahorcado)

3) Cada uno que es judío

Que alabe a su Dio,

Que la estrella le cayó (tuvo mala suerte)

De Hamán en Purim

Hamán fue atado

También enforcado (ahorcado)

4) Los vecinos que se ajunten

No se enojen ni se apunten,

Que se asenten y que conten (leer el libro de Ester)

Este nes (milagro) de Purim

Hamán fue atado

También enforcado (ahorcado)

5)Mira ver de alegrarvos

Y tambien emboracharvos

Y del probe apiadavos,

konteltando (satisfaciendo) en Purim

Hamán fue atado

También enforcado (ahorcado)

Esta estrofa habla de las mitzvoth (obligaciones) de Purim: alegrarse, emborracharse, ayudar a los pobres a festejar.



6) Muncho mal mos quiso hacer

Este Hamán el mamcer (bastardo),

Por esto haces placer

De quemarlo en Purim.

Hamán fue atado

También enforcado (ahorcado)

7) Supito lo combidaron

La cabeza le abokaron (bajaron)

Con los hijos lo enforcaron (ahorcaron)

Un día antes de Purim.

Hamán fue atado

También enforcado (ahorcado)

8 La gallina la más godra

Mercares (compraras) en esta hora,

No mires paras agora (no escatimeis)

En el gaste de Purim.

Hamán fue atado

También enforcado (ahorcado)

9) Carne muncha tomares,

Frita y asada la hares

Y con vino beberes

El dia entero de Purim.

Hamán fue atado

También enforcado (ahorcado)

10) Si jugares a los dados

De reyir que no quede lados,

Los pedridos y los ganados

Que se enborachen en Purim

Hamán fue atado

También enforcado (ahorcado)

11) Chico y grande bayilares

Y los vasos henchires

Y con gusto beberes

Muncho vino en Purim

Hamán fue atado

También enforcado (ahorcado)

12) En lo que estas bebiendo

Sin tener dingun miedo

Entre mientes ((dientes) yir diciendo

Arur (maldito) Hamán en Purim.

Hamán fue atado

También enforcado (ahorcado)

13) Cada anio mejorando,

Zera (simiente) de Amalec arematado (muerto)

Nos mandara al untado

(ungido-Mesias)

En este día de Purim.

Hamán fue atado

También enforcado (ahorcado)

Parte I

 

  1. Aconteció en los días del rey Ajashverosh, quien reinó sobre 127 naciones desde Jodu hasta Cush.

 

  1. En aquellos días, el rey Ajashverosh se sentó en su trono real en la Capital de Shushán.

 

  1. En el tercer año de su reinado hizo un banquete para todos sus oficiales y sus siervos, el ejército de Parás y Maday, los nobles y los oficiales de todos los países estuvieron presentes.

 

  1. Por mucho tiempo, por 180 días hizo gala de las riquezas de su reino y la belleza y magnificencia de su reinado.

 

  1. Y cuando estos días terminaron, el rey hizo una fiesta durante siete días para todo el pueblo de la Capital de Shushan, tanto para las personas distinguidas, como para las personas simples, en el jardín del Palacio Real.

 

  1. Había cortinas de fino algodón blanco y lana azul celeste, sostenidas por cordones de lino fino y lana morada, colgados de varillas de plata y pilares de mármol. Habían sofás de oro y plata y el piso estaba hecho de precioso mármol de color verde y blanco.

 

  1. Las bebidas se sirvieron en copas de oro, cada copa diferente de la otra y había una gran cantidad de vino real, como sólo un rey podría permitirse.

 

  1. Y las bebidas fueron servidas de acuerdo a ésta orden: “Nadie debe ser forzado”.  Ellos hicieron esto porque el rey había fijado y ordenado a todos sus oficiales de hacer según el gusto de cada huésped.

 

  1. La reina Vashti también hizo un banquete para las mujeres en el palacio del rey Ajashverosh.

 

  1. En el séptimo día, cuando el rey estaba un poco ebrio, él le habló a Mehuman, Biztá, Jarvona, Bigtá, Abagta, Zetar y Jarcás, quienes eran los siete sirvientes principales del rey Ajashverosh.

 

  1. Él les ordenó a ellos traer a la reina Vashti delante de él, llevando su corona real, para mostrar su belleza a la gente y a los oficiales, ya que ella era muy hermosa.

 

  1. Pero la reina Vashti se rehusó a obedecer la orden que el rey había mandado con sus sirvientes.  El rey se puso muy furioso, estaba enardecido por la furia.

 

  1. Entonces el rey consultó con sus sabios astrólogos pues el rey acostumbraba a discutir sus problemas con gente que conocía las reglas y las leyes.

 

  1. Los sabios más cercanos al rey eran Carshena, Shetar, Admata, Tarshish, Merés, Marsena y Memujan, quienes eran los siete oficiales de Parás y Maday a los que siempre se les permitía ver al rey, y los cuales eran los más altos oficiales en el reino.

 

  1. El rey Ajashverosh quería que ellos le dijeran la manera correcta de castigar a la reina Vashti por no obedecer la orden que él había enviado a los sirvientes.

 

  1. Memujan habló ante el rey y los oficiales: “No sólo contra el rey pecó la reina Vashti, sino contra todos los oficiales y toda la gente en todos los países del rey Ajashverosh”.

 

  1. “Porque todas las mujeres se darán cuenta de lo que la reina ha hecho y ellas insultarán a sus propios esposos. Ellas dirán, “Aún el rey Ajashverosh ordenó a la reina Vashti presentarse ante él y ella se negó”.

 

  1. “En cuanto las princesas de Parás y Maday escuchen lo que ha hecho la reina Vashti ellas hablarán de la misma manera a todos los oficiales del rey y va a haber mucha humillación y furia”.

 

  1. “Si el rey le agrada la idea, que se expida un decreto real y que se escriba entre las leyes de Parás y Maday, para que no pueda ser cambiado: “Que la reina Vashti nunca más venga ante la presencia del rey Ajashverosh y que en su lugar el rey escoja para reina a una que sea mejor que ella”.

 

  1. “Y así cuando el nuevo decreto del rey sea publicado en todo su reino aunque el reino sea muy extenso, entonces todas las esposas mostrarán respeto por sus esposos, distinguidos y simples por igual”.

 

  1. Al rey y sus oficiales les agradó la idea y el rey hizo como le sugirió Memuján.

 

  1. Él mandó cartas a todos los países del rey, a cada país en su propia escritura, a cada nación en su propia lengua, ordenándoles que cada hombre sea el amo en su propio hogar y que toda la familia hable la lengua de su pueblo y no la de su esposa.

Parte II

  1. Después que todo esto aconteció, cuando la furia del rey Ajashverosh se apaciguó, él se acordó de Vashti y lo que ella le había hecho y como ella había sido castigada.

 

  1. Entonces los jóvenes sirvientes del rey dijeron: “Busquemosle al rey, vírgenes jóvenes y hermosas”.

 

  1. “Y que nombre el rey agentes en todos los países de su reino, que hagan reunir a todas las jóvenes bellas y las traigan a la capital de Shushan al harem, bajo el cuidado de Jegai, el sirviente del rey que vigila a las mujeres y proveerlas así con cosméticos”.

 

  1. “Entonces la joven que sea de mayor agrado del rey se convertirá en reina en el lugar de Vashti”. Al rey le agradó la idea y así se hizo.

 

  1. Había cierto judío en la capital de Shushan de nombre Mordejai, hijo de Yaír, hijo de Shimi, hijo de Kish de la tribu de Binyamín.

 

  1. Él fue forzado a salir de Jerusalem junto con los otros que habían sido exiliados con Yehonía, rey de Judea quien Nevujadnetzar, rey de Babilonia, había tomado.

 

  1. Mordejai había criado a Hadasa quien se llamaba también Esther, su prima; ya que ella no tenía ni padre ni madre.  La joven era de facciones finas y de gran belleza y cuando su padre y madre murieron, Mordejai la adoptó como su hija.

 

  1. Cuando las órdenes del rey se publicaron, muchas jóvenes fueron traídas a la capital de Shushan, bajo el cuidado de Jegai. Esther también fue llevada al palacio, bajo el cuidado de Jegai, quien guardaba a las mujeres.

 

  1. A él le gustó la joven y quería complacerla. Rápidamente él arregló para ella cosméticos y comida. El también le dio siete sirvientas especiales del palacio real; y él la puso a ella y a sus sirvientas en las mejoras habitaciones del harem.

 

  1. Esther no reveló a nadie de qué pueblo era ella o dónde ella había nacido, porque Mordejai le ordenó a no decir.

 

  1. Todos los días Mordejai acostumbraba a caminar enfrente del patio del harem para averiguar cómo se encontraba Esther y qué había sucedido.

 

  1. Cuando la joven tenía su turno para venir ante el rey Ajashverosh, después de haber recibido tratamientos de belleza por doce meses, porque esa era la duración de los tratamientos; seis meses con aceite de mirro y seis meses con perfumes y cosméticos de mujeres.

 

  1. Entonces cuando la joven estaba lista para presentarse ante el rey, se le permitía traer lo que ella deseara del harem para el palacio.

 

  1. Al atardecer ella vendría, y en la mañana sería enviada al segundo harem bajo el cuidado de Shashgaz, el sirviente del rey, que guardaba a las concubinas del rey. A ella no se le permitiría presentarse ante el rey nunca más, a menos que así el rey lo deseara, y debería ser llamada por su nombre. 

 

  1. Cuando llegó el turno de Esther, la hija de Avigail el tío de Mordejai (quien la había adoptado como su hija) de presentarse ante el rey ella no pidió nada excepto lo que había sido ordenado para ella por Jegai, el sirviente del rey, que guardaba a las mujeres. Todos los que vieron a Esther les agradó.

 

  1. Esther fue llevada ante la presencia del rey Ajashverosh en su palacio en el décimo mes, el mes de Tevet, en el séptimo año de su reinado.

 

  1. El rey le agradó Esther más que todas las otras doncellas, y él la favoreció más que a todas las otras mujeres; de manera que el rey le puso la corona real sobre su cabeza y la hizo reina en el lugar de Vashti.

 

  1. Entonces el rey hizo un gran banquete para todos sus oficiales y sirvientes, era un banquete en honor a Esther, y el rey decretó que los habitantes de sus países no tendrían que pagar impuestos y les dio regalos como sólo un rey puede hacerlo.

 

  1. Las jóvenes fueron reunidas una vez más y Mordejai acostumbraba a sentarse en la puerta del palacio real.

 

  1. Esther todavía no había mencionado dónde ella había nacido ni de qué pueblo ella era, tal como le había ordenado Mordejai. Esther hizo como había dicho Mordejai de la misma manera que ella solía hacer cuando Mordejai la crió.

 

  1. En aquellos días cuando Mordejai estaba sentado en la entrada del palacio, Bitán y Teresh eran dos sirvientes que guardaban la entrada del palacio. Ellos estaban furiosos con el rey y querían matarlo.

 

  1. Mordejai escuchó los planes de los dos sirvientes y se lo dijo a la reina Esther. Esther le informó al rey sobre esto y le dijo que Mordejai le había contado.

 

  1. La información fue investigada y se encontró que era cierto. Bigtan y Teresh fueron colgados en la horca y éste hecho se registró en el libro de las crónicas privadas del rey.

Parte III

 

  1. Después de que esto sucedió, el rey Ajashverosh ascendió al poder a Hamán, el hijo de Hamadata el Agagita, y le dio un alto rango; lo hizo más importante que todos los otros oficiales reales.

 

  1. Todos los sirvientes del rey a la entrada del palacio tendrían que arrodillarse y postrarse ante Hamán, pues esto era lo que el Rey había ordenado a todos los que hicieran. Pero Mordejai no se arrodillaba y no se postraba.

 

  1. Por lo que los sirvientes del rey preguntaron a Mordejai: “¿Por qué desobedeces las órdenes del rey?”.

 

  1. Cuando ellos le dijeron esto a Mordejai día tras día y él no les escuchaba, ellos se lo dijeron a Hamán para ver lo que Mordejai podría lograr, pues él les había dicho que él era judío.

 

  1. Cuando Hamán vio que Mordejai no se arrodillaba o postraba ante él, se enfureció.

 

  1. Sin embargo, él pensó que sería una lástima de castigar solamente a Mordejai, pues ellos le habían dicho que Mordejai era judío. Puesto que Hamán quería destruir al pueblo de Mordejai. Todos los judíos del reino entero de Ajashverosh.

 

  1. En el primer mes, el mes de Nisán, en el duodécimo año del reinado de Ajashverosh, ellos hicieron una lotería enfrente de Hamán, para adivinar la suerte y para seleccionar el mejor día y el mejor mes. La lotería escogió el duodécimo mes del año, que es el mes de Adar.

 

  1. Entonces Hamán le dijo al rey Ajashverosh: “Hay una cierta nación dispersa y difundida entre las naciones, en todos los países de tu reino. Sus leyes son diferentes a las leyes de las otras naciones. Ellos no siguen las leyes del rey; por lo que no conviene para el rey dejarles con vida”.

 

  1. “Si le complace al rey, que se escriba una ley que ellos sean destruidos; y yo pagaré 10.000 talentos de plata a los tesoreros del rey y el dinero será puesto en los tesoros reales”.

 

  1. Así el rey se quitó su anillo el cual tenía impreso el sello real en él y se lo dio a Hamán, el hijo de Hamadata el Agagita, el enemigo de los judíos.

 

  1. Y el rey dijo a Hamán, “Quédate con la plata y haz lo que quieras con esa nación”.

 

  1. Los secretarios del rey fueron llamados en el décimo tercer día de Nisán, y ellos escribieron todo exactamente como les había ordenado Hamán. El decreto estaba dirigido a los soberanos del rey, a los gobernantes de cada país y a los oficiales de cada nación; a cada país en su propia escritura y a cada nación en su propia lengua. Fue escrito en el nombre del rey Ajashverosh y fue sellado con el anillo del rey.

 

  1. Veloces mensajeros entregaron cartas a todos los países del rey ordenando a la gente a destruir, matar y aniquilar a todos los judíos, jóvenes y ancianos, niños y mujeres en el mismo día, el 13 de duodécimo mes, que es el mes de Adar y que les robaran sus propiedades.

 

  1. El contenido de las cartas era el siguiente: “Esta ley debe ser anunciada en cada país para que sepan todas las naciones que ellos deberán estar dispuestos a pelear en ese día”.

 

  1. Los veloces mensajeros salieron muy aprisa como el rey les había ordenado y la ley anunciada en la Capital de Shushan. Entonces, el rey y Hamán se sentaron a beber, pero los judíos de Shushan estaban confundidos.

Parte IV

 

  1. Cuando Mordejai se enteró de todo lo que había pasado rompió sus ropas y se vistió de tela de saco y se cubrió de cenizas. él salió por medio de la ciudad, y lloró profunda y amargamente.

 

  1. él tuvo que detenerse enfrente de la entrada del palacio del rey, puesto que a nadie le era permitido entrar por la puerta del palacio del rey vistiendo ropa de saco.

 

  1. Mientras tanto, en cada país, donde quiera que había llegado la orden, y el decreto del rey, los judíos sufrieron tristemente, con ayunos, llantos y lamentaciones; muchos de los judíos se sentaron en el suelo vestidos en ropa de saco y se cubrieron con cenizas.

 

  1. Y las sirvientas y doncellas de Esther vinieron y le contaron y la reina estaba muy enojada. Ella le envió ropa a Mordejai para que se cambiara la ropa de saco, pero él no las aceptó.

 

  1. Entonces Esther llamó a Hataj, uno de los sirvientes que el rey había escogido para que le sirviera a ella y le ordenó que fuera ante Mordejai y averiguara qué era lo que estaba pasando.

 

  1. Fue entonces Hataj ante Mordejai el cual se encontraba en la plaza de la ciudad, enfrente de la puerta del palacio del rey.

 

  1. Mordejai le contó todo lo que había pasado y de la cantidad de dinero que Hamán había prometido depositar en el tesoro real, para la exterminación de los judíos.

 

  1. Mordejai también le dio a Hataj una copia de la ley que había sido decretada en Shushan diciendo que los judíos debían ser destruidos. él quería que Hataj se lo mostrara a Esther y le explicara a ella, y así ordenarle a Esther a presentarse ante el Rey y rogarle y suplicarle por su pueblo.

 

  1. Hataj vino e informó a Esther lo que Mordejai le había dicho

 

  1. Entonces Esther mandó a Hataj de regreso con el siguiente mensaje:

 

  1. “Todos los sirvientes y personas de todos los países del rey saben que si cualquier hombre y mujer que se presente delante del rey sin haber sido llamado, no importa quién sea, la ley es la misma, tendrá la pena de muerte. Pero si el rey señala a esa persona con su cetro de oro, entonces ésa persona vivirá. Yo no he sido llamada al rey en los últimos 30 días”.

 

  1. Ellos le dijeron a Mordejai las palabras de Esther.

 

  1. Entonces Mordejai le respondió a Esther: “No pienses que tú tienes más oportunidad de salvarte dentro del palacio del rey que el resto de los judíos del reino”.

 

  1. “Pues si tú guardas silencio en tiempos como éstos, el alivio y la liberación de los judíos surgirá de otro lugar, pero tú y la casa de tus padres perecerán. Y quién sabe si te hicieron reina específicamente para tiempos como éstos”.

 

  1. Y Esther le contestó a Mordejai:

 

  1. “Ve y reúne a todos los judíos que están en Shushan y ayunen por mí. No coman ni beban por 3 días, noche y día; yo y mis sirvientes también ayunaremos, entonces yo me presentaré ante el rey aunque sea en contra de la ley. Y si esto me lleva a la destrucción, pues que así sea”.

 

  1. Entonces Mordejai se fue e hizo exactamente lo que había pedido Esther.

Parte V

 

  1. Tres días después, Esther se vistió con sus ropas reales y se paró en el atrio interior del palacio del rey. Se puso enfrente de la habitación real donde el rey se encontraba sentado en su trono, frente a la entrada donde Esther se encontraba parada.

 

  1. Cuando el rey vio a Esther parada en la entrada, a él le complació. él apuntó hacia Esther el cetro de oro que estaba en su mano, y Esther se acercó y tocó la punta del cetro.

 

  1. El rey le dijo a él, “¿Cómo estás reina Esther, y cuáles son tus deseos? Aún si quisieras la mitad de mi reino te lo daría”.

 

  1. Esther dijo: “Si le agrada al rey, me gustaría que el rey y Hamán vengan hoy a la fiesta que le he preparado”.

 

  1. Entonces el rey ordenó “Llamen a Hamán que se apresure y haga como Esther ha pedido”. Entonces el rey y Hamán vinieron al banquete que Esther había preparado.

 

  1. El rey dijo a Esther durante la fiesta: ”¿Cuál es tu petición? Yo te la concederé. Y ¿cuál es tu deseo? Aún si es la mitad de mi reino te lo daré”.

 

  1. Esther contestó: “Esta es mi petición y éste es mi deseo”.

 

  1. “Si yo le agrado al rey, y si el rey desea ceder a mi petición y hacer lo que yo deseo, que vengan el rey y Hamán a la fiesta que yo prepararé para ellos y mañana yo le diré al rey lo que él quiere saber”.

 

  1. Aquél día Hamán salió contento y alegre, pero cuando vio a Mordejai a la entrada del palacio del rey, y Mordejai no se paró o se movió ni mostró ninguna clase de respeto, Hamán se enfureció enormemente contra Mordejai.

 

  1. Pero Hamán se contuvo y se fue a su casa.Mandó a llamar a sus amigos y a su esposa Zeresh.

 

  1. Hamán les dijo lo orgulloso que estaba de su fortuna, sus muchos hijos y de toda la grandeza que el rey le había conferido, haciéndole más importante que los otros oficiales y sirvientes del rey.

 

  1. Hamán dijo: “No solo esto, pero la reina Esther no ha traído a la fiesta que hizo con el rey a nadie más que a mí.  Y mañana también estoy invitado a la fiesta con el rey”.

 

  1. “Pero todo esto no significa nada para mí mientras siempre vea al judío Mordejai sentado en la puerta del palacio del rey”.

 

  1. Entonces su esposa Zeresh y todos sus amigos le dijeron: “Vamos a construir una horca de 50 pies de alto; y mañana en la mañana conseguirás un permiso del rey para colgar a Mordejai en la hora. De esa manera vas a estar muy contento cuando vayas con el rey a la fiesta”. Hamán pensó que ésta era una buena idea y él mismo construyó la horca.

 

Parte VI

 

  1. Aquella noche el rey no podía dormir, por lo que ordenó que le trajeran su libro privado de crónicas (diario), y que se lo leyeran.

 

  1. Se encontró escrito que Mordejai había informado acerca de Bigtan y Teresh, los dos sirvientes que guardaban la entrada del palacio y que trataron de matar al rey Ajashverosh.

 

  1. “¿Qué honor o recompensa se le fue dada a Mordejai por esto?”, preguntó el rey. “Nada ha sido hecho con él”, contestaron los sirvientes.

 

  1. Entonces el rey dijo: “¿Quién está en la corte?”, (Hamán acababa de llegar al patio exterior del palacio para hablarle al rey sobre el colgamiento de Mordejai en la horca que él había preparado).

 

  1. Entonces los sirvientes del rey contestaron: “Es Hamán el que se encuentra en la corte”. El rey le dijo “Déjenlo entrar”.

 

  1. Cuando Hamán vino, el rey le dijo, “¿Qué debe hacérsele a el hombre que el rey quisiera darle un honor especial?”.  Hamán pensó para sí mismo: “¿A quién quisiera honrar el rey más que a mí?”.

 

  1. Entonces Hamán dijo al rey: “Esto es lo que debe hacérsele al hombre a quien el rey quiere honrar”.

 

  1. “Hagan traer un traje real que el rey haya usado y el caballo que el rey mismo haya montado, y que le pongan la corona real sobre su cabeza”.

 

  1. “El vestido y el caballo deben dársele a uno de los más altos oficiales del rey. él deberá vestir al hombre a quien el rey quiere honrar y debe llevarlo a pasear a caballo a través de la plaza de la ciudad y que anuncie delante de él: “Esto es lo que se le debe hacer al hombre que el rey quiere honrar”.

 

  1. Entonces el rey dijo a Hamán: “Apresúrate, toma el vestido y el caballo como has dicho, y haz todo esto por Mordejai el judío, que se sienta en la entrada del palacio del rey, y no faltes en ninguno de los detalles que has mencionado”.

 

  1. Entonces Hamán tomó el vestido y el caballo, vistió a Mordejai y lo llevó a través de la plaza de la ciudad anunciando delante de él: “Esto es lo que se le debe hacer al hombre que el rey quiere honrar”.

 

  1. Mordejai regresó a la entrada del palacio, pero Hamán se apresuró a irse a su casa triste y avergonzado.

 

  1. Hamán les contó a su esposa Zeresh y a todos sus amigos lo que le había pasado.  Sus consejeros y su esposa Zeresh le dijeron: “Si Mordejai es judío y tú has empezado a caer delante de él, no vas a ser capaz de ganar en contra de él y al final caerás delante de él”.

 

  1. Mientras todavía le hablaba, los sirvientes del rey llegaron e hicieron a Hamán apresurarse para ir a la fiesta que Esther había preparado.

Parte VII

 

  1. Entonces el rey y Hamán vinieron a beber con la reina Esther.

 

  1. El rey le preguntó a Esther nuevamente en el segundo día de la fiesta, “¿Cuál es tu petición reina Esther? Y te será concedida, y ¿cuál es tu deseo? Aún si es la mitad del reino, se te dará”.

 

  1. Entonces la reina contestó y dijo: “Si yo soy de tu agrado Oh, rey, y si el rey desea, yo pido que mi propia vida y que la vida de mi pueblo sea salvada”.

 

  1. “Pues yo y mi pueblo hemos sido vendidos para ser destruidos, asesinados y aniquilados. Si hubiéramos sido vendidos como esclavos y sirvientes yo me hubiera mantenido en silencio, pero a nuestros enemigos no les importa cuánto daño ellos causan al rey”.

 

  1. El rey Ajashverosh habló y le dijo a la reina Esther: “¿Quién es él? ¿Y dónde está el que se atrevió a hacer esto?”.

 

  1. Esther dijo: “¡Un enemigo y un adversario!. Este malvado de Hamán”. Hamán tembló de miedo delante del rey y la reina.
  2. El rey se levantó furioso. él salió de la fiesta y fue hacia el jardín del palacio mientras que Hamán permaneció allí para rogarle a la reina Esther por su vida, pues él se dio cuenta que el rey había decidido matarlo.

 

  1. Cuando el rey regresó del jardín del palacio, a la habitación donde era la fiesta, Hamán se había arrojado sobre el sofá donde Esther estaba reclinada. El rey dijo “El todavía se atreve a conquistar a la reina mientras yo estoy en la casa”. En el momento que el rey dijo esto, los sirvientes cubrieron la cara de Hamán.

 

  1. Entonces Jarvona, uno de los oficiales que sirven al rey dijo: “No solamente esto hizo, he aquí la horca que Hamán hizo para colgar a Mordejai, el hombre que habló para ayudar al Rey”. “La horca está cerca de la casa de Hamán y es de 50 pies de alto”. El rey dijo: “Cuélguenlo de ella”.

 

  1. Entonces ellos colgaron a Hamán en la horca que él mismo había preparado para Mordejai y la furia del rey fue calmada.

Parte VIII

 

  1. El mismo día, el rey Ajashverosh dio a la reina Esther las propiedades de Hamán el enemigo de los judíos y Mordejai fue invitado para venir ante el rey ya que Esther le había contado de su parentesco con Mordejai.

 

  1. El rey se quitó el anillo que tenía impreso el sello real. él se lo quitó a Hamán y se lo dio a Mordejai. Entonces Esther puso a Mordejai a cargo de las propiedades de Hamán.

 

  1. Nuevamente Esther habló al rey. Ella cayó a sus pies y lloró. Ella le rogó que detuviera la malicia de Hamán el Agagita y lo que él había planeado en contra de los judíos.

 

  1. El rey apuntó el cetro de oro hacia Esther, y Esther se levantó y se puso delante del rey.

 

  1. Ella le dijo: “Si el rey así lo desea y si yo le agrado, y si el rey piensa que mi idea es correcta, y si el rey piensa que yo soy buena, que se escriba una ley para recuperar todas las cartas que contienen los planes de Hamán, el hijo de Hamadata el Agagita, en los cuales él escribió la orden de destruir a los judíos en todos los países del rey.”

 

  1. “Pues, cómo puedo yo soportar ver todas las cosas terribles que le pasarán a mi pueblo. Cómo puedo yo soportar ver la destrucción de mi familia”.

 

  1. El rey Ajashverosh dijo a la reina Esther y a Mordejai el judío: “Yo le he dado las propiedades de Hamán a Esther y él ha sido colgado en la horca por haber conspirado contra los judíos”.

 

  1. “Ustedes pueden escribir en nombre del rey lo que deseen acerca de los judíos y sellarlo con el anillo real, pero cualquier ley que una vez haya sido escrita en nombre del rey y sellada con el anillo real no puede ser anulada”.

 

  1. Entonces los secretarios del rey fueron llamados a venir, en el vigésimo tercer día del tercer mes que es el mes de Siván. La nueva ley había sido escrita exactamente como Mordejai lo había pedido.  Fue enviada a los judíos y a los soberanos, los gobernantes y los oficiales de los países desde Jodu hasta Cush, a 127 países a cada país en su propia escritura y lengua.

 

  1. El escribió la ley en el nombre del rey lo selló con el anillo del rey. él envió cartas con rápidos mensajeros a caballo, y por jinetes de rápidos camellos.

 

  1. Las cartas decían que el rey había dado permiso a los judíos de cada ciudad de reunirse y defenderse a ellos mismos, de destruir matar y aniquilar el ejército entero, junto con sus esposas y niños de cualquier nación o país que quisiera hacerles daño; y que podrían tomar las propiedades de sus enemigos.

 

  1. Todo esto debería suceder en el mismo día en todos los países del rey Ajashverosh en el décimo tercer día del duodécimo mes, que es el mes de Adar.

 

  1. La versión de la carta era la siguiente: Esta ley debe ser anunciada en cada país por todas las naciones para saber que en ése día los judíos pueden tomar venganza en contra de sus enemigos.

 

  1. Los veloces mensajeros y jinetes de rápidos caballos, partieron con gran prisa por orden del rey.  Y la ley fue anunciada en Shushán la capital.

 

  1. Mordejai salió de la presencia del Rey vestido de traje real, color azul celeste y blanco, con una gran corona de oro y con un fino manto de lino y lana morada. Entonces la ciudad de Shushán se alegró y regocijó.

 

  1. Los judíos tuvieron luz y regocijo y gozo y honra.

 

  1. Lo mismo sucedió en cada país y en cada ciudad donde quiera que llegaba la orden del rey y su edicto, tuvieron los judíos regocijo y alegría, hicieron un banquete y un día de fiesta.  Y muchos de entre las naciones pretendieron ser judíos pues ellos tenían miedo de los judíos.

Parte IX

 

  1. Y así en el décimo tercer día del duodécimo mes, el mes de Adar, cuando se estaba por ejecutar la orden del rey, en el mismo día que los enemigos de los judíos planeaban dominarlos, sucedió todo lo contrario y los judíos dominaron a sus enemigos.

 

  1. Los judíos se reunieron en sus ciudades en todos los países del rey Ajashverosh, para atacar a aquellos que querían hacerles daño; y nadie se cruzó en su camino, pues todos tenían miedo de ellos.

 

  1. Y todos los oficiales de los países y los soberanos y gobernantes y todos aquellos que trabajaban para el rey respetaron a los judíos pues ellos temían de Mordejai.

 

  1. Pues Mordejai era ahora la persona más importante en el palacio real. él llegó a ser famoso en todos los países porque era cada vez más y más importante.

 

  1. Y los judíos pelearon contra sus enemigos con la espada, matándolos y aniquilándolos; ellos hicieron lo que ellos quisieron con sus enemigos.

 

  1. En la capital de Shushán, los judíos mataron y aniquilaron a 500 hombres.

 

  1. Incluyendo a: Parshandata, Dalfon, Aspata.

 

  1. Porata, Adalia, Aridata, Parmashta, Arisai.

 

  1. Aridai, Vaizata.

 

  1. Los diez hijos de Hamán, hijo de Hamadata, enemigo de los judíos, pero ellos no tomaron para sí ninguna propiedad.

 

  1. En aquél día el rey fue informado de cuántos fueron asesinados en Shushán la capital.

 

  1. El rey le dijo a la reina Esther: “En la capital de Shushán los judíos han matado y aniquilado a 500 hombres, como también a los 10 hijos de Hamán; sólo piensa que habrán hecho en el resto de los países ¿Cuál es tu petición ahora? Se te concederá. ¿Qué otra cosa deseas? Y se te dará”.

 

  1. Esther contestó “Si el rey lo desea, por favor que deje que los judíos que viven en Shushán hagan mañana lo mismo que han hecho hoy con el resto de los países y que los diez hijos de Hamán sean colgados en la horca”.

 

  1. El Rey ordenó que esto fuera hecho.

 

  1. Los judíos que estaban en Shushán se reunieron en el decimocuarto día del mes de Adar, y mataron a 300 hombres en Shushán; pero no tomaron para sí ninguna propiedad.

 

  1. El resto de los judíos en todos los países del rey se reunieron y se defendieron ellos mismos y descansaron de sus enemigos, matando a 75.000 de sus enemigos, pero no tomaron para sí ninguna propiedad.

 

  1. Esto pasó en el décimo tercer día de Adar y ellos descansaron en el décimo cuarto día, haciendo de este un día de fiesta y alegría.

 

  1. Pero los judíos que vivían en Shushán se reunieron para pelear en los días del 13 y 14 y ellos descansaron en el día 15, haciendo de éste día un día de fiesta y alegría.

 

  1. Por esto los judíos que están dispersos y viven en pueblos sin muros hacen el día 14 de Adar el día de alegría, fiesta y regocijo y envían comidas a sus amigos.

 

  1. Mordejai escribió todo lo que había sucedido y envió cartas a todos los judíos de todos los países del rey Ajashverosh, cercanos lejanos.

 

  1. Él les dijo que celebraran el 14 y 15 de Adar de cada año. 

 

  1. Esos fueron días en que los judíos descansaron de sus enemigos y ese fue el mes que el dolor fue cambiado por alegría y la tristeza por fiesta. Por lo tanto, deben ser celebrados como días festivos y de regocijo y enviar comidas a los amigos y regalos a los pobres.

 

  1. Los judíos prometieron celebrar cada año de la misma manera que ya habían empezado hacer, como les había escrito Mordejai.

 

  1. Pues Hamán, el hijo de Hamadata el Agagita, enemigo de todos los judíos, había conspirado para destruir a los judíos, había hecho una lotería para confundirlos y destruirlos.

 

  1. Cuando la reina Esther se presentó ante el rey, él le dijo: “Con el envío de cartas el malvado plan que Hamán había sugerido en contra de los judíos, regresará sobre su propia cabeza”. Y lo colgaron a él y sus hijos en la horca.

 

  1. Por eso es que se llama este día “Purim” de palabra “Pur”. Por lo tanto, por todo lo que había sido escrito en esta carta y por todo lo que vieron y todo lo que les había pasado a ellos,

 

  1. Los judíos acordaron y prometieron que ellos, sus hijos y cualquiera que se uniera a ellos guardarían estos días sin falta, en el mismo tiempo cada año, exactamente como Mordejai había escrito.
  2. Así estos días deberán ser recordados y celebrados por cada generación, por cada familia en cada país, y en cada ciudad. Y estos días de Purim nunca deberán dejar de ser celebrados pro los judíos y su recuerdo nunca deberá ser olvidado por sus hijos.

 

  1. La reina Esther, hija de Avijail y Mordejai el judío, escribieron con todo el poder de sus altas posiciones que los judíos deberían obedecer la segunda carta de Purim.

 

  1. Mordejai y Esther enviaron mensajes a todos los judíos, a los 127 países del reino de Ajashverosh, con éstas palabras de paz y verdad.

 

  1. Que ellos deberían siempre guardar estos días de Purim en las fechas correctas, exactamente como Mordejai y la reina Esther lo habían ordenado. Así como los judíos ya habían aceptado sobre ellos y sobre sus hijos guardar los ayunos y las plegarias.

 

  1. Esther pidió que estas palabras de Purim fueran aceptadas y la historia fue escrita en el Tanaj (Biblia).



Parte X

 

  1. El rey Ajashverosh hizo pagar impuestos a las personas que vivían en el continente y las islas del mar. 

 

  1. Todos los grandes y poderosos actos, y la historia completa de la grandeza de Mordejai, a quien el rey había promovido, fueron escritas en la historia de los libros de los reyes de Maday y Parás.
  2. Pues Mordejai, el segundo en mando después del rey Ajashverosh fue un gran hombre entre los judíos y la mayor parte de los de su pueblo le querían. Él trató de hacer el bien para su nación y de traer paz para toda su descendencia.
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