Encendido de las velas de Shabat

1. La hora de encendido varía, dependiendo de la época del año y de la ciudad, pero debe ser siempre antes de la puesta de sol.

Hay calendarios especiales que puedes comprar en tu librería judía local que contienen la lista de todas las horas de encendido de velas del año, o puedes ver los horarios de esta semana aquí. 

No obstante, esta es solamente la manera preferible de encender las velas. Si uno no encendió las velas 18 minutos antes de la puesta de sol todavía se pueden prender hasta unos minutos antes de ésta. Hay que tener cuidado, ya que tu reloj puede no estar en hora, y está prohibido prender las velas después de la puesta de sol.

La razón por la que encendemos las velas unos minutos antes es para evitar cualquier posibilidad de comenzar Shabat tarde. Imagínalo como un tren que parte de una estación. Si llegas un minuto tarde, lo perdiste.

A propósito, si bien la mayoría de las comunidades prenden las velas de Shabat 18 minutos antes de la puesta de sol, la costumbre local puede variar. Por ejemplo, en Jerusalem, la costumbre es encender las velas 40 minutos antes de la puesta de sol.

2. Se acostumbra usar velas blancas, aunque cualquier color puede ser usado, siempre y cuando vayan a estar prendidas dos o tres horas. No uses velas de Januká o de cumpleaños, ya que ellas se consumen muy rápido.

3. Las velas deben ser encendidas en un lugar en el que puedan ser vistas, pero no en un lugar donde una brisa pueda apagar las llamas o causar que se quemen más rápido, o donde los niños puedan alcanzarlas. (Hay más de una historia de niños inocentes que apagaron las velas, ¡como si estuvieran en la parte de arriba de una torta de cumpleaños!).

4. Siempre se debe dejar que las velas se consumen naturalmente; nunca las debe apagar uno mismo. Si por alguna razón una vela se apaga antes de terminarse completamente, no te preocupes, ya has cumplido con la mitzvá.​

5. Una vez encendidas, las velas no deben ser movidas hasta después de Shabat.

6. Muchos han adoptado la costumbre de depositar unas monedas en una caja de tzedaká (caridad) justo antes de encender las velas.

7. En reverencia por el momento las mujeres casadas cubren su pelo, a menudo con un pañuelo, antes de prender las velas.

8. Mientras las mujeres usualmente comienzan Shabat al prender las velas, los hombres empiezan Shabat como parte del servicio en la sinagoga.​

La bendición de las velas

Los brazos se mueven tres veces mientras se ponen las manos sobre las llamas, como atrayendo la luz hacia uno. Después cubres tu cara mientras se dice la bendición.

Después de recitarla, muchas toman un momento especial para agradecer a Dios por todas las bendiciones de salud, prosperidad,

y felicidad en sus vidas. Hay también una plegaria especial compuesta por mujeres, para mujeres, que muchas incluyen en este momento:

Sea Tu voluntad, Señor mi Dios y Dios de mis padres, que tengas bondad conmigo (y con mi esposo, hijos, padres) y con toda mi familia; recuérdanos para el bien y la bendición; concédenos a nosotros y a todo el Pueblo de Israel una buena y larga vida; considérase para la salvación y la compasión; bendícenos con grandes bendiciones; haz nuestro hogar completo, coronándose con la sensación de tu Divina Presencia habitando entre nosotros.

Hazme digna de criar niños y nietos eruditos, que sean sabios y comprensivos, quienes amen y teman a Dios, personas con verdad, santidad y ligados a Dios, que deslumbrarán al mundo con Torá y bondad y servicio a Dios. Por favor escucha nuestros rezos, en mérito de nuestras matriarcas Sara, Rivká, Rajel y Lea, y asegura que nunca se apague el resplandor de nuestras vidas. Muéstranos el resplandor de tu rostro y seremos salvados. Amén.

Es un momento para hablar con Dios. Así que expresa cualquier cosa que desees, y pide por todo lo que quieras. Él quiere escuchar tus rezos.

Traer las manos desde las velas encendidas hacia ti significa que estás extendiendo la espiritualidad y santidad del Shabat en tu casa y en tu vida. Según la tradición judía, el número tres representa el compromiso y la fortaleza. Cuando un buen acto es realizado tres veces, hay un sentido de integración que ocurre para lo positivo. E inversamente, cuando una transgresión es hecha tres veces, ocurre lo opuesto, llevándolo a uno a lo negativo.

Típicamente, uno recita una bendición y después hace la acción (por ejemplo, se dice Kidush, y después se toma el vino) pero en este caso es al revés. Esto es porque al momento que se dice la bendición, una acepta el comienzo del Shabat y entonces no se puede encender fuego, y por lo tanto tampoco un fósforo. Así que aquí hacemos lo opuesto, nos cubrimos los ojos para que después de la bendición los abramos para ver el cumplimiento del mandamiento por primera vez.

A %d blogueros les gusta esto: