• Jag HaShavuot (Fiesta de las semanas): Recibe este nombre pues se celebra al finalizar las siete semanas de Sefirat Haomer cuya cuenta diaria se había emprendido en la segunda noche de Pésaj.

  • Jag HaShavuot, ya que hay dos juramentos durante la fecha (Shvuá [שבועה]: quiere decir juramento en hebreo). Uno de los juramentos fue del pueblo de Israel de cumplir con los mandatos de la Torá y el otro fue de Dios quien al dar la Torá al pueblo de Israel juró que iba a ser su pueblo elegido y no iba a cambiarlo nunca.

  • Zeman Matan Toratenu (Época de la Entrega de nuestra Torá): Según la tradición judía, esta es la fecha en la cual el Pueblo Judío recibió la Torá (la Ley), en el Monte Sinaí. Algunos preguntan: ¿Por qué llamarla entrega de la Torá y no recibimiento de la Torá? La respuesta de muchos rabinos sabios fue que en esa ocasión Dios le dio al pueblo de Israel la Torá con leyes que antes nunca tuvo; sin embargo, recibirla es algo que el pueblo de Israel hace cada día con la Parashá de cada semana y el estudio de la Torá semana a semana.

  • Jag Hakatzir (Fiesta de la Cosecha): En la Tierra de Israel, esta es la época de la cosecha, especialmente la de trigo.

  • Jag Habikurim (Día de las Primicias): La Fiesta de Shavuot marcaba el principio de la época para ofrendar los primeros frutos (Bikkurim).

  • Atzéret (Conclusión): En fuentes rabínicas, Shavuot se menciona como conclusión, pues los sabios la consideran ligada a la festividad de Pésaj, siendo la conclusión histórica de la misma.

Shavuot

Di-s le dio la Torá al pueblo judío en el Monte Sinaí hace más de 3300 años. Cada nuevo año, en la festividad de Shavuot, renovamos nuestra aceptación del regalo de Di-s, y Di-s nos “da de nuevo” la Torá.

La palabra Shavuot significa “semanas” y marca la finalización del período de luto de siete semanas que va de Pesaj a Shavuot.

La entrega de la Torá fue un acontecimiento espiritual de largo alcance –algo que tocó la esencia misma del alma judía por toda la eternidad. Nuestros Sabios lo compararon con una boda entre Di-s y el pueblo judío. Shavuot significa también “juramentos”, porque en este día Di-s nos juró eterna devoción y nosotros por nuestra parte le prometimos eterna lealtad.

La festividad de Shavuot es una festividad de dos días que comienza con la puesta del sol del 5 de Siván y dura hasta el anochecer del 7 de Siván. (En Israel, es una festividad de un solo día que se extiende hasta el anochecer del 6 de Siván).

  • Las mujeres y las niñas encienden velas para recibir la fiesta ambos días al atardecer.

  • Se acostumbra quedarse toda la noche despiertos estudiando la Torá en la primera noche de Shavuot.

  • Todos los hombres, mujeres y niños van a la sinagoga el primer día de Shavuot para escuchar la lectura de los Diez Mandamientos.

  • Igual que en las demás festividades, se comen comidas especiales y no se realizan “trabajos”.

  • En Shavuot, se acostumbra comer alimentos lácteos. Entre otras razones, esto conmemora el hecho de que cuando recibimos la Torá, que incluía las leyes de la kashrut, el pueblo judío no podía cocinar carne en sus ollas, ya que todavía no se habían kasherizado.

  • En el segundo día de Shavuot, se recita el servicio conmemorativo de Izkor.

  • En algunas comunidades, se realiza una lectura pública del Libro de Ruth, ya que el Rey David –quien falleció en este día– era descendiente de Ruth, la moabita.

Es uno de los días más sagrados del año judío, y es también uno de los menos conocidos. ¿De qué se trata Shavuot realmente?

Es irónico que Shavuot sea una festividad tan poco conocida. Porque en realidad, Shavuot conmemora el evento más importante en la historia judía – la entrega de la Torá en el Monte Sinaí.

Shavuot es la culminación de la “cuenta del Omer” de siete semanas de largo, que comienza después de Pésaj. El mismo nombre “Shavuot” significa “semanas”, en reconocimiento a las semanas de expectación que nos llevan a la experiencia en Sinaí. (Dado que Shavuot ocurre 50 días después del primer día de Pésaj, es a veces conocida como “Pentecostés”, una palabra griega que significa “la festividad de 50 días”).

3.300 años atrás, después de haber dejado Egipto en la noche de Pesaj, los judíos viajaron hacia el Desierto del Sinaí. Ahí, el Pueblo Judío completo – 3 millones de hombres, mujeres y niños – experimentaron directamente la revelación divina:

Dios les habló de en medio del fuego; ustedes estaban oyendo el sonido de palabras, pero no estaban viendo una forma, sólo un sonido. Él les dijo de su pacto, ordenándolos cumplir los Diez Mandamientos, y Él los grabó en dos tablas de piedra (Deuteronomio 4:12-13).

La entrega de la Torá fue un evento de inmensas proporciones que grabó indeleblemente al Pueblo Judío con un carácter, fe y destino únicos. Y en los 3.300 años desde que ocurrió este evento, los ideales de Torá – monoteísmo, justicia, responsabilidad – se han convertido en la base moral de la civilización occidental.

¿Cómo celebrar Shavuot?

Quizás la razón para el relativo desconocimiento de Shavuot es porque esta festividad no tiene “símbolos” obvios del día – es decir, no hay Shofar, no hay Sucá, no hay Janukiá.

En Shavuot, no hay símbolos que nos distraigan del foco central de la vida judía: la Torá. ¿Entonces como conmemoramos Shavuot? Es una altamente extendida costumbre quedarse despierto toda la noche estudiando Torá. Y ya que la Torá es el camino a la auto-perfección, el estudio de la noche de Shavuot es llamado Tikún Leil Shavuot, que significa “un acto de auto-perfección en la noche de Shavuot”.

En los servicios de la sinagoga en la mañana de Shavuot leemos el libro bíblico de Rut. Ruth era una mujer no-judía cuyo amor por Dios y la Torá la llevaron a convertirse al judaísmo. La Torá indica que las almas de los eventuales conversos también estuvieron presentes en Sinaí, como dice: “Yo estoy haciendo [el pacto] con aquellos que están aquí hoy, y también con aquellos que no están hoy aquí” (Deuteronomio 29:13).

Ruth tiene otra conexión más con Shavuot, y es que ella se convirtió en ancestro del Rey David, quien nació en Shavuot, y murió en Shavuot.

En Shavuot es costumbre decorar la sinagoga con ramas y flores. Esto es porque el Monte Sinaí floreció el día en que se entregó la Torá. La Biblia también asocia a Shavuot con la cosecha de trigo y frutas, y marca el momento en que se traían los primeros frutos al Sagrado Templo, como una expresión de gracias (ver Éxodo 23:16, 34:22 y Números 28:26).

Alimentos Lácteos

Hay una costumbre judía universal de comer alimentos lácteos en Shavuot. Varias razones han sido dadas por los sabios, siendo algunas más convincentes que otras. Aquí ofrecemos una selección:

1.   El libro bíblico Cantar de los Cantares (4:11) se refiere al dulce valor nutritivo de la Torá diciendo: “La dulzura de la Torá mana de tus labios, como miel y leche yace bajo tu lengua”.

2.   El versículo en Éxodo 23:19 yuxtapone la festividad de Shavuot con la prohibición de mezclar leche y carne. En Shavuot, por lo tanto, comemos cenas separa tanto, una de leche y una de carne.

3.   Con la recepción de la Torá en el Monte Sinaí, los judíos inmediatamente se vieron obligados a cumplir las leyes de Shejitá – matanza de animales. Ya que no tuvieron tiempo de preparar carne Kasher, ellos comieron lácteos en su lugar.

Peregrinaje al Muro Occidental (El Kotel)

En 1967 concluyó la Guerra de los Seis Días, sólo unos pocos días antes de Shavuot. Israel había recuperado el Muro Occidental, y por primera vez en 19 años los judíos tenían acceso al área que rodea al Monte del Templo, el sitio más sagrado del judaísmo. En Shavuot mismo, el Muro Occidental se abrió para los visitantes, y en ese memorable día más de 200,000 judíos viajaron a pie al Muro Occidental (en Jerusalén los autobuses no transitan en las festividades judías). ​ En años siguientes, este “peregrinaje peatonal” se ha vuelto una tradición recurrente. Temprano en la mañana de Shavuot – luego de una noche completa de estudio de Torá – las calles de Jerusalén están llenas de decenas de miles de judíos caminando hacia el Muro Occidental. ​ Esta tradición tiene un precedente bíblico. Shavuot es una de las tres festividades de peregrinaje del judaísmo, cuando todo el pueblo se reunía en Jerusalén para celebrar y estudiar.