El Calendario Judío

El judaísmo tiene sus propios ciclos de tiempo; es una religión de tiempo que aspira a la santificación del tiempo. A lo largo del año judío, cada espacio de tiempo, cada momento, posee su relevancia y significado propio.

La Biblia estableció hitos en el transcurso del tiempo.

En el correr de los días, las semanas, los meses y los años han sido establecidos días especiales.

Estos días fueron señalados como festividades, días de recuerdo histórico o fechas especiales que merecen ser diferenciadas.

Unos de estos días es el Shabat, que habiendo sido fijado por la Torá como un día santo y especial, debe ser observado en forma fija cada siete días.

De acuerdo a la tradición, el día Shabat ha sido observado ininterrumpidamente, cada séptimo día, a partir de la creación del mundo. Fuera del Shabat, existen en el judaísmo otros días de descanso, días festivos y días de duelo, días de recuerdo y de contrición.

No todas las fiestas y fechas festivas se originan en la Torá.

En el transcurso de las generaciones ocurrieron acontecimientos históricos que el judaísmo consideró dignos de ser conmemorados en días especiales.

En el calendario judío encuentra su expresión una de las características más importantes del judaísmo: el vínculo entre la palabra de Dios desde el Monte Sinaí, que es la revelación desde las alturas, con la creación del pueblo.

Los días del calendario combinan las fiestas basadas en el mandamiento divino junto con fiestas que el pueblo estableció en el transcurso de las generaciones.

El comienzo del año judío no se celebra en la misma fecha que el año nuevo cristiano. Los judíos se desean uno a otro un buen año a fines de septiembre o a comienzos de octubre. Esa diferencia se debe a la existencia de calendarios distintos. Es decir, que distintas culturas en el mundo han fijado para sí ciclos anuales propios, de acuerdo a cálculos diversos.

El calendario judío se basa en los ciclos de la naturaleza.

Las unidades de tiempo visibles determinados por los fenómenos de la naturaleza son tres: el día, el mes y el año.

El día

La traslación de la Tierra sobre su eje frente al sol de ocaso a ocaso, a diferencia del calendario Gregoriano, que fija el comienzo del nuevo día a medianoche.

El día judío brinda importancia a cada momento, y lo hace dando la expresión a la relación del hombre con  D-os: al comienzo del día, durante la colocación de los Tefilín, el hombre judío recita una oración.

Y hasta el fin del día, recitará por lo menos tres oraciones:

Shajarit al amanecer; Minjá al mediodía o en la tarde; y Arvit con el ocaso.

El mes

Basado en la órbita de la luna en torno a la triera. Para los terrestres, el fenómeno aparece así:

Desde el día en que el hombre tuvo conciencia de la significación del tiempo, se dio cuenta de la falta de coordinación de los cálculos de acuerdo a los dos astros luminosos: el sol y la luna. Examinando los movimientos de la luna o la influencia del sol sobre las estaciones del año, el hombre determinó dos patrones, de acuerdo a los cuales creó dos calendarios: el calendario lunar y el calendario solar.

El mes en el judaísmo adquiere una importancia conceptual, con la plegaria de Rosh Jodesh en la cual se agradece a D-os el nuevo mes que llega.

El año

EL calendario judío está basado en una combinación de la traslación del sol y de la luna. La órbita lunar es la base para  contar los días del mes. Es decir, desde el día en que aparece la luna nueva hasta la luna llena pasan quince días y después pasan otros quince días en los que mengua hasta desaparecer.

La órbita del sol es la base para el cómputo de los días y los años.

El calendario solar se basa en el tiempo que dura la traslación de la tierra en su órbita alrededor del sol, aproximadamente 365 días 12 horas.

El calendario lunar se basa en ciclo lunar, esto es, doce veces de luna nueva a luna nueva, tiene una duración de 354 días, 8 horas, 48 minutos y 35 segundos.

En la rotación de la Tierra sobre su eje alrededor del sol, se establece la diferencia entre un día y el siguiente, por cuyo motivo el día del calendario hebreo comienza al anochecer, con la puesta del sol prolongándose hasta el ocaso del día siguiente.

Por esa razón las fiestas judías y el Shabat dan comienzo al anochecer, en Leil Shabat o Erev Jag, y terminan al día siguiente al anochecer, en Motzae Shabat o Motzae Jag.

Shana Meuberet (año bisiesto)

La combinación entre el calendario solar y el calendario lunar en el judaísmo tiene como propósito lograr la coordinación con las estaciones del año, lo cual se logra salvando la diferencia de días entre los doce meses lunares y la órbita del sol. Esta combinación permite coordinar el movimiento de la luna, de acuerdo al cual se suceden los meses, con las estaciones del año, que dependen del sol.

Para hacerlo coincidir, deben agregarse al calendario lunar unos once días, aproximadamente. Dado que no pueden agregarse al año fragmentos de mes sino meses completos, se espera la comulación de treinta días solares y se suma un mes al año.

El año en que esto ocurre está  compuesto por trece meses recibiendo el nombre de Shaná Meuberet o año embolismal, que conocemos en el calendario gregoriano como año bisiesto. El mes suplementario es un mes fijo, Adar, que en el año bisiesto se ve dos veces, Adar Alef y Adar Bet.

Esto es muy importante para la determinación de las fiestas, ya que las fiestas de Israel y su significado guardan una relación con el ciclo de la naturaleza.

La órbita del sol es la base para el cómputo de los días y los años.

El calendario solar se basa en el tiempo que dura la traslación de la tierra en su órbita alrededor del sol, aproximadamente 365 días 12 horas.

El calendario lunar se basa en ciclo lunar, esto es, doce veces de luna nueva a luna nueva, tiene una duración de 354 días, 8 horas, 48 minutos y 35 segundos.

En la rotación de la Tierra sobre su eje alrededor del sol, se establece la diferencia entre un día y el siguiente, por cuyo motivo el día del calendario hebreo comienza al anochecer, con la puesta del sol prolongándose hasta el ocaso del día siguiente.

Por esa razón las fiestas judías y el Shabat dan comienzo al anochecer, en Leil Shabat o Erev Jag, y terminan al día siguiente al anochecer, en Motzae Shabat o Motzae Jag.

Los meses del calendario hebreo son:
  1. NISAN

  2. IYAR

  3. SIVAN

  4. TAMUZ

  5. AB

  6. ELUL

  7. TISHRI

  8. JESHVAN

  9. KISLEV

  10. TEBET

  11. SHEVAT

  12. ADAR

El año religiosos lunar principia en Nisán (marzo – abril), el año civil o solar en TishrI (septiembre octubre) conque comienza Rosh-Hashaná.

El ciclo más importante es el abarcado por los Shalosh Regalim (las tres peregrinaciones) que comprenden las fiestas de Pesaj, Shavuot y Sucot. En ellas, juega una parte significativa el aspecto agrícola, también relacionado con las estaciones: PESAJ, que coinciden con la primavera y el comienzo de la siega; al cabo de cincuenta días viene SHAVUOT, la fiesta de las  primicias que señala el comienzo de la cosecha del verano; pasado medio año se celebra SUCOT, la fiesta de la recolección y del otoño, cuando el ciclo agrícola vuelve a comenzar y en cuya oportunidad se recita la oración de la lluvia.

Es importante hacer notar que los judíos del mundo entero, cualquiera sea su lugar de residencia, celebran las fiestas judías de acuerdo a la rotación de las estaciones en Eretz Israel. Las fiestas, tanto en carácter como en esencia, se vinculan al ciclo agrícola y a la flora de Eretz Israel.

Las fiestas judías incluyen otros aspectos, fuera del indicado, que forman parte de su contenido y significación.

1.- Fechas sacrosantas, que son días de rendición de cuentas entre el hombre y su Creador, señalando la interrelación entre el hombre y su D-os. Estos eventos están vinculados con la aspiración a la justicia social.

2.- Fiestas de índole agrícola. Se celebran en ella la siega y la trilla, las lluvias y la recolección. Estas fiestas son Shalosh Regalim, que combinan el aspecto religioso y el histórico. Siendo fiestas de un pueblo asentado en su tierra, revisten también de un carácter nacional.

3.- Fiestas que vienen a señalar acontecimientos históricos importantes que ocurrieron al pueblo de Israel  en el transcurso de las generaciones.

El cómputo de los años en el judaísmo se hace, de acuerdo a la tradición, a partir del día de la creación del mundo, es decir que el primer año es el de la creación del mundo, hace casi seis mil años.               

Ese cálculo es diferente al del calendario Gregoriano, originalmente utilizado por los cristianos -hoy en día el calendario civil- que comienza el recuento a partir del nacimiento de Jesucristo o de los musulmanes, que basan su era en el día de la Hégira -la huida de Mahoma, profeta del Islam, a la ciudad de Medina-.

Es costumbre señalar el año judío con letras hebreas de acuerdo a su valor numérico, por ejemplo:

2019-57679

¿Cómo podemos saber el año hebreo teniendo el año civil o al revés?

Al año civil se le restan 240, se le quita el primer dígito y se agrega un 5.

Por ejemplo: 2019 – 240

1779 se le quita el primer dígito”1″ y se le cambia por un “5” = 5779

Al año hebreo se le suman 240, se le quita el primer dígito “5” y se le agrega un “2”

Por ejemplo:

5779 + 240  = 6019 se le quita el primer dígito “6” y se le cambia por un “2”

2019  5779

Sólo debe tomarse en cuenta que la fecha puede variar si se trata de eventos a partir de Rosh Hashaná y hasta el año nuevo Gregoriano.

Bibliografia:Rosenberg, Shalong, Beckerman, Tzvi “Bar Mitzvá: Trece Charlas sobre judaísmo”: Tel Aviv, Universidad Abierta, 1984. Algazi, Isaac S. “El Judaismo – Religión de Amor”; Buenos Aires, Sigal, 1979.Rosenberg, Shalorn. Beckerman, Tzvi “Bar Mitzvá: Trece Charlas sobre judaísmo”; Tel Aviv, Universidad Abierta, I 984.Algazi, Isaac S. “El Judaísmo – Religión de Amor”; Buenos Aires, Siga!, l 979.Rosenberg, Shalong, Beckerman, Tzvi “Bar Mitzvá: Trece Charlas sobre judaísmo”; Te! Aviv, Universidad Abierta, 1984.Recopilación del libro “La Carpeta Comunitaria’’ ©Comnuidad Sefaradi, A.C. Autor Ing. David Esquenazi Menache 2,000.Video: El Calendario hebreo – ¿Qué es el tiempo? por el Rabino Moisés Chicurel