Tecnología milenaria con más de 3,500 años de antigüedad

El Shofar es una tecnología aplicada de última generación que tiene más de 3.500 años de antigüedad. Los 101 sonidos del Shofar (cuerno de carnero) son la conexión central de Rosh Ha Shaná. Esta es una de las tecnologías místicas más ancestrales que existen para disipar caos de nuestras vidas y del mundo.

Los sonidos durante la mañana de los dos días de Rosh HaShaná se dividen en grupos de 30, 30, 30, 10 y 1 (101 en total).

Los primeros 30 sonidos del Shofar

Tienen el poder de cancelar todo tipo de juicio que se haya generado por nuestras acciones de idolatría.

La Kabalah explica que idolatría no es solo adorar otros dioses si no es el hacer de cosas materiales nuestros dioses.

Si entendemos que la Luz del Creador es la única Fuente verdadera de Energía de satisfacción, cuando esperamos recibir satisfacción espiritual de objetos, dinero, personas; o cuando creemos que nuestro sustento proviene de otros seres humanos; o cuando esperamos que una persona nos haga feliz, estamos conectando con idolatría y poniendo en manos de esas personas u objetos nuestra felicidad y plenitud.

Otro aspecto de idolatría es la percepción que témenos de la vida.

La Torá dice: No te voltees a ver otros dioses, no hagas imágenes moldeadas.

La palabra que utiliza para decir: voltees también quiere decir: conviertas.

 El Arí* explica que cuando vemos cosas, situaciones, etc. y las idealizamos, nos convertimos en eso que vemos y moldeamos nuestra imagen de una forma diferente a como fuimos creados -A imagen de Dios-, generando programaciones corruptas en nuestro Sistema de creencias. Estos 30 sonidos limpian esas programaciones.

*El Ari-Rabi Isaac Luria Ashkenazi fue un rabino y cabalista de la comunidad de Safed en la región de Galilea de la Siria otomana. Se le considera el padre de la Kabalá contemporánea. Se le conoce también con el sobrenombre de Arizal hakadosh, el santo león, de bendecida memoria. HaKadosh significa “El santo”

Los siguientes 30 sonidos del Shofar

Destruyen cualquier tipo de obstrucción entre la Luz y nosotros que haya sido creada por cortocircuitos sexuales, incesto conductas egoístas relacionadas con los deseos sexuales.

También limpia todo tipo de bloqueo que se crea por peleas de pareja y deseos egoístas en general.

Los siguientes 30 sonidos del Shofar cancelan los juicios

Relacionados con derramamiento y opresión.

Seguro inmediatamente pensamos que nosotros no tememos nada que ver con las guerras y los pueblos oprimidos.

En el plano físico y más inmediato, nuestros hábitos de consumo tienen mucho que ver con gente que es oprimida para que nosotros podamos tener ciertos lujos a un módico precio.

En el plano metafísico, debemos entender que organizar una Guerra o matar a alguien requiere de mucha energía de odio, ego, deseo de poder e insensibilidad. Cada vez que nosotros somos insensibles, o desplegamos odio o deseo de poder sin importarnos los demás, alimentamos la Klipá* (velo de negatividad) global del odio, egoísmo y del poder destructiva.

Si esta klipá estuviera vacía, es decir, si nosotros no la hubiéramos alimentado, ese líder no podría llevar a cabo sus planes bélicos.

Los siguientes 10 sonidos del Shofar cancelan la negatividad

Que hemos creado a través de hablar mal de otras personas o de nosotros mismos.

Según la Kabalá, pocas transgresiones espirituales son tan nocivas como hablar mal de alguien. Respecto a la consecuencia espiritual que tiene el hablar mal de alguien, el Talmud dice que: Un asesino solo puede matar a alguien una vez; el que habla mal de otra persona lo mata cada vez que alguien repite lo que él dijo.

El último sonido del Shofar, Teruah Guedolah

Es el mismo sonido que utiliza Yoshua para derribar los muros de Jericó. Este último sonido extendido tiene el poder de derribar las duras paredes de nuestro corazón.

También completa el número total de 101 sonidos, que es el mismo valor numérico del nombre del  Arcángel  Mijael el Arcángel Protector que nos acompañará hasta que seamos inscriptos en el Libro de la Vida por todo un año lleno de bendiciones.

*La Klipá (cascara) es la fuerza de defensa del ego que protege a la persona en su evolución, a su esencia vital, a la sensación del “yo” que está en él. Como en la manzana, en la cual la cáscara protege al fruto hasta su maduración final; de este modo, también ocurre en la persona, la Klipá siempre debe proteger al deseo en su constante evolución hasta que llega a su completo desarrollo.