Orígenes, primera parte

Resulta imposible hablar de un movimiento sionista organizado por aquellos años de la iniciación de la vida judía en México en 1917.

La primera manifestación pro Israel en México, fue organizada en noviembre de 1918, para el primer aniversario de la Declaración Balfour**…Una velada a la cual según relata León Surasky, asistió muy poca gente ya que la comunidad era muy pequeña y se leyó el poema en hebreo, cosa bastante inusual entre los inmigrantes de aquella época.

La primera campaña de Keren Kayemet en México fue realizada en el año de 1923 por Uriel Ben Sion y su esposa, en la cual se presentó también una función musical.

Sin embargo, se considera el inicio del movimiento sionista de México en el año de 1925, cuando un grupo de sionistas organizó una actividad con motivo de la apertura de la Universidad Hebrea de Jerusalem. Casi enseguida de ésta, se dio la creación de la primera organización sionista y se creó un comité ejecutivo, cuyo presidente fue el Lic. Rosenberg.

Las actividades de la organización fueron en un principio muy modestas debido a la situación general de la comunidad en esa época.

La organización cambió repetidas veces de local, hasta que rentó el propio en la Colonia Condesa, el cual era muy difícil de pagar. Las actividades no se realizaban en forma constante, inclusive las colectas para el Keren Kayemet y Keren Hayesod no eran sistemáticas. Y debe tenerse en cuenta, que era esto muy natural, ya que los inmigrantes apenas ganaban para su sustento.

Con la intención de recaudar fondos a través de bailes, veladas, teatro de aficionados, etc., se rentó un local más grande en la Galle de Bolivar, sin embargo esto no resultó.

La visita de Itzjak Ben Tzví quien sería más adelante Presidente de Israel en 1925, sirvió de impulso a la organización.

En 1928 se funda después de muchos esfuerzos y escepticismo la organización sionista juvenil “Zeirei Yehudá”, que cuenta en principio con 60 jóvenes.

En esa Organización Sionista juvenil se desarrolló una permanente y animada actividad, principalmente de carácter educativo ideológico.

Cada semana se llevaban a cabo conferencias, mesas redondas, clases y otras actividades que atraían a un público relativamente amplio. También fue esa organización la que comenzó la campaña del Keren Kayemet, colocando en las casas particulares e instituciones israelitas las famosas pushkes..cajitas de metal azules con el mapa de palestina. Este ejemplo de los jóvenes fue continuado más adelante por los mayores incrementando las actividades en pro del Keren Kayemet.

Bibliografía: Recopilación de La Carpeta Comunitaria Sefaradí© Extracto de "Historia de la Comunidad Israelita de México 1917-1942", Sourasky, León, México, 1965 pp. 257 Fotos: Cajitas Azules, 1930 hecha en Inglaterra y 1938 Hecha en Estados Unidos. Declaración Balfour

Plaza Popocateptl, Colonia Condesa Cd. de México 1936

La Juventud Sionista tuvo también un coro y la idea de la orquesta se quedó inconclusa por falta de fondos suficientes.

En 1929-1930 comenzaron divergencias dentro del movimiento sionista al considerar algunos de sus integrantes que las actividades realizadas hasta el momento a favor del Keren Kayemet eran suficientes para los objetivos del sionismo y que debían abocarse más a la profundidad política y a la educación para la emigración a Israel.

La divergencia provocó la creación de tres organizaciones más en el seno de una comunidad tan pequeña, uno de los cuales fue la “Liga pro Eretz Israel Trabajadora”.

Las actividades de la Organización Sionista se intensificaron después de 1931, llevando a cabo un trabajo organizativo y de esclarecimiento más sistemático.

El crecimiento económico de la comunidad favoreció el funcionamiento de la Organización Sionista.

A principios de 1932 nació la prensa sionista con un boletín anual del Keren Kayemet, y luego apareció la publicación sionista “Para el Pueblo”.

Se debe destacar la importante campaña de recaudación que se llevó al cabo después de las masacres de judíos en Palestina en 1929, así como el mitin que se realizó para aquella ocasión, en donde fue pronunciado un discurso en hebreo por parte de un integrante de la comunidad sefaradita de ese momento.

En 1933 se extendieron las labores de la Organización Sionista a la provincia.

En 1934 fue muy emotiva la despedida de los primeros “Jalutzim” que se dirigieron a Israel.

En 1935 revisionistas y sionistas generales contendían en el movimiento sionista de México.

En 1936 la visita del sheliaj de Israel, para Keren Hayesod, Mijael Graiver, atrajo al movimiento sionista a la Comunidad Sefaradí.

La campaña de Keren Hayesod de 1937 se realizaba bajo la consigna de comprar pasajes para que los refugiados de Alemania pudieran dirigirse a Israel.

En el transcurso de todos estos años, el papel del movimiento sionista fue de enorme importancia para el desarrollo de la comunidad, tanto directa como indirectamente, a través de sus dirigentes, que participaron en todas las organizaciones y en todas las sociedades que han construido la vida económica, social y cultural de nuestra comunidad.

** La Declaración Balfour (fechada el 2 de noviembre de 1917) fue una manifestación formal pública del gobierno británico durante la Primera Guerra Mundial, para anunciar su apoyo al establecimiento de un «hogar nacional» para el pueblo judío en la región de Palestina, que en ese entonces formaba parte del Imperio otomano. La Declaración fue incluida en una carta firmada por el ministro de Relaciones Exteriores británico (Foreign Office) Arthur James Balfour y dirigida al barón Lionel Walter Rothschild, un líder de la comunidad judía en Gran Bretaña, para su transmisión a la Federación Sionista de Gran Bretaña e Irlanda. El texto fue publicado en la prensa el 9 de noviembre de 1917.

Durante el período de las discusiones del Gabinete de Guerra británico, que condujo a la declaración, la guerra más amplia había llegado a un período de estancamiento; las tropas estadounidenses aún no estaban desplegadas y los rusos estaban distraídos por la agitación interna. El secretario del Gabinete, Mark Sykes, inició conversaciones formales con el liderazgo sionista el 7 de febrero de 1917, y Balfour pidió a Rothschild y a Jaim Weizmann que presentaran un proyecto de declaración pública el 19 de junio. Otros borradores fueron discutidos por el Gabinete británico durante septiembre y octubre, con aportaciones de judíos sionistas y anti sionistas, pero sin representación de la población local en Palestina, y la emisión de la declaración final fue autorizada para el 31 de octubre. La discusión del gabinete sobre la aprobación describió percibidos beneficios de propaganda entre la comunidad judía mundial para el esfuerzo de guerra aliado. Se lee:

His Majesty’s government view with favour the establishment in Palestine of a national home for the Jewish people, and will use their best endeavours to facilitate the achievement of this object, it being clearly understood that nothing shall be done which may prejudice the civil and religious rights of existing non-Jewish communities in Palestine, or the rights and political status enjoyed by Jews in any other country.

El Gobierno de Su Majestad contempla con beneplácito el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío y hará uso de sus mejores esfuerzos para facilitar la realización de este objetivo, entendiéndose claramente que no se hará nada que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes en Palestina, o los derechos y el estatus político de los judíos en cualquier otro país.

La primera parte de la declaración fue el primer apoyo público al sionismo (el derecho del pueblo judío a establecerse en la Tierra de Israel) por parte de una potencia mundial. El término «hogar nacional» no tenía precedentes en el derecho internacional, y era intencionalmente confuso en cuanto a si estaba contemplado un Estado judío. Los límites previstos de Palestina no fueron especificados, y el Gobierno británico confirmó más tarde que las palabras «en Palestina» no significaban que la totalidad de Palestina estaba destinada a ser el hogar nacional judío.

La segunda parte de la Declaración fue añadida para satisfacer a los opositores de esa política, quienes afirmaban que de otro modo se perjudicaría la posición de la población local de Palestina y se fomentaría el antisemitismo contra los judíos en todo el mundo. Mientras que la declaración tenía como objetivo proporcionar la autodeterminación en Palestina para los judíos de todo el mundo, hizo una excepción a la regla de la autodeterminación de los árabes palestinos que formaban parte de la gran mayoría de la población local; hecho reconocido por el Gobierno británico en 2017.

La emisión de la declaración tuvo muchas consecuencias duraderas. Galvanizó el apoyo popular al sionismo, llevó a la creación del Mandato de Palestina, que más tarde se convirtió en Israel y los territorios palestinos, y fue el origen del conflicto israelí-palestino, aún en curso y considerado como el conflicto más intratable del mundo. Sigue habiendo controversia académica sobre varias áreas, incluyendo si la declaración contradice las promesas anteriores que los británicos pudieron haber hecho a Husayn ibn Ali al-Hashimi, el Jerife de La Meca, en la correspondencia McMahon-Husayn.